El mero es una pesquería al borde del colapso. Yucatán, el estado con mayor participación en esta pesquería, ha venido registrando una tendencia negativa en el monto de sus capturas desde que alcanzó su pico máximo en la década de los 70 (1). Sin embargo, esta situación ha generado a su vez, un cambio en la forma de gobernar esta pesquería.

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En los últimos años han surgido nuevas instituciones, tanto públicas como privadas, que pueden ser clave para la salvación del mero.

Se trata de instituciones inclusivas que, como las definen Acemoglú y Robinson, son aquellas que buscan asegurar los derechos de propiedad, ofrecer justicia y generar opciones que sean parejas para todos los sectores de la sociedad, contrario a las instituciones extractivas que lo que buscan es quitarle los recursos a un sector para dárselos a otros (2).

¿Qué ha pasado en estos últimos años?

La preocupación e interés compartido del sector productivo formal, empresarios, organizaciones de la sociedad civil y academia, han impulsado la reinstalación y conformación de nuevas instituciones de carácter público y privado. Una de las características más importantes de estas instituciones es que la mayoría nacieron por petición del sector productivo. Son generalmente abiertas a una gran diversidad de actores, se coordinan y comunican entre ellas, así como con las instituciones gubernamentales ya existentes. Por ejemplo, en el establecimiento del Comité Consultivo de la Pesquería del Mero de Yucatán (CCPMY) participaron permisionarios, productores y procesadores con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), la Conapesca y el Centro Regional de Investigación Pesquera y Acuícola de Yucalpetén (CRIAPY).

¿Qué instituciones han surgido?

El Proyecto de Mejora Pesquera (FIP, por sus siglas en inglés) de Mero se instaló en abril de 2014. Un FIP es un esfuerzo multisectorial, que incluye a pescadores artesanales y pescadores industriales, al sector privado y a OCS, los cuales colaboran para mejorar el manejo y las prácticas de pesca. El FIP se apoya del CCPMY para sumar voluntades y lograr su objetivo.

Minerva Alonso, directora de la organización CeDePesca-México comenta:

El objetivo del proyecto de mejora del mero es llevarla a la sustentabilidad. Es un reto enorme que requiere del esfuerzo de muchos, por lo que en los primeros años se ha trabajado en la capacitación y concientización.

El Comité Consultivo de la Pesquería del Mero de Yucatán (CCPMY) nació por la preocupación del sector productivo debido a las bajas capturas de mero. Fue instalado formalmente el 11 de diciembre de 2017, y una de sus principales características es buscar la representación de todos los actores claves relacionados al manejo y aprovechamiento del mero. Se discuten temas de inspección y vigilancia, ordenamiento pesquero, medidas de manejo, entre otros temas encaminados a buscar la sostenibilidad de la pesquería. A la fecha ha sesionado más de 16 veces, convirtiéndose en el comité de pesca más dinámico y participativo del país. José Luis Carrillo, presidente de la Federación Regional de Cooperativas del Centro-Poniente comenta:

En el Comité estamos representados la mayoría de la gente ordenada, la Unión de Armadores, la Cámara Nacional de la Industria Pesquera, las cinco federaciones de las cooperativas, la red de investigación, el Inapesca, la Conapesca, el gobierno del estado…Creo que es un escenario adecuado para hacer propuestas de modificación, de mejora de la pesquería.

La Red Académica del Mero surgió en octubre de 2018 a petición del sector productivo que acude a la Secretaría de Investigación, Innovación y Educación Superior (SIIES) para pedir apoyo para la búsqueda de soluciones (3). La SIIES logró reunir a las principales instituciones de investigación del estado, quienes actualmente se reúnen periódicamente para discutir temas relacionados con aspectos biológicos, ecológicos, sociales y de mercado. Con base en su trabajo se proponen medidas de manejo en el marco del CCPMY.

La Secretaría de Pesca y Acuacultura Sustentables de Yucatán (SEPASY), al igual que el CCPMY y la Red Académica del Mero, también nació del interés de los productores. José Arturo Milán, director de Desarrollo Sustentable y Proyectos Estratégico de la SEPASY comentó:

La Secretaría es resultado de la petición de todos los actores del sector, y algo sumamente necesario al ser una de las principales actividades del estado.

Desde su creación en enero de 2019 ha impulsado varias iniciativas que han sido previamente discutidas en el CCPMY como es la elaboración de un Diagnóstico de Ordenamiento Pesquero para conocer el número de embarcaciones y pescadores que existen actualmente en el estado.

El Consejo de Pesca y Acuacultura Sustentables del Estado de Yucatán después de muchos años sin sesionar fue reinstalado en 5 de abril de 2019. Sesiona cada tres meses, y en la actualidad se ha convertido también en uno de los consejos estatales de pesca más activos (4), donde se firman acuerdos, de igual manera discutidos con anterioridad en el CCPMY.

Minerva explica así la dinámica entre estas instituciones:

En el Comité de Mero se dan todas las discusiones, se deja hablar a todos, todo el tiempo que quieran…. El Comité se apoya además de la Red de Mero para realizar investigaciones y considerar las implicaciones científicas… En el Consejo se llevan los acuerdos ya planchados por así decirlo, y así se puede avanzar más rápido … El Comité es un espacio de discusión y análisis y el Consejo es un espacio para firmar acuerdos.

Actores e instituciones que participan en la gobernanza del mero

 

Con una SEPASY activa en todos los procesos, se han logrado implementar varias acciones encaminadas a revertir el deterioro del mero, tales como incrementar la participación de productores y comercializadores de Yucatán en el FIP, ampliar el periodo de veda de un mes a dos meses, establecer zonas de refugio pesquero, y avanzar en el ordenamiento de la pesca.

La institucionalización de la gobernanza del mero ha sido un proceso lento, pero al mismo tiempo sólido al contar con la aprobación y participación de todos los sectores involucrados. Es, además, un buen indicador, ya que solamente con coordinación y la voluntad de todos, el mero tendrá posibilidades de salvarse de su colapso.


Bibliografía
(1) Burgos Rosas, R., & Pérez Pérez, M. (2006). Mero Epinephelus morio. En INAPESCA, Sustentabilidad y Pesca Responsable en México (págs. 503 – 522). Ciudad de México.
(2) Accemoglú, D. y Robinson, J. (2012). Por qué fracasan los países: Los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza. Deusto, Barcelona, 2012.
(3) Comunicación Social UNAM Campus Yucatán (2019). Red Mero 2019.
(4) Causa Natura (2020). Índice de Participación Ciudadana en Pesca y Acuacultura.

 

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